lunes, 9 de diciembre de 2013

Dexter



Ahora que acaba el año, echamos la vista atrás y nos despedimos de alguna que otra serie. Ya que en el blog no hay ningún post sobre ella, voy a comentaros un poco sobre Dexter. Basada en los libros de Jeff Lindsay, esta serie del canal Showtime nos ha acompañado desde 2006 hasta 2013, llegando a tener en EEUU 2,75 millones de espectadores en la octava temporada, ya que los fieles de Dexter como yo, son fieles incondicionales de verdad.

Dexter no es una serie muy gore, así que los estómagos sensibles podrán verla sin necesidad de taparse los ojos cada cinco minutos. Además, no es posible resistirse a la intriga que deja cada capítulo al ofrecer pistas sobre quién es el posible asesino en serie o al mostrar a alguien que ha descubierto quién es realmente Dexter Morgan.

Dexter Morgan (Michael C. Hall, Globo de Oro a mejor actor en una serie dramática en 2010) es un asesino en serie que sigue los impulsos de su oscuro pasajero. Al mismo tiempo, es forense especialista en manchas de sangre de la Policía de Miami y, junto al resto de sus compañeros (Batista, Quinn, LaGuerta, Masuka…), resuelve una serie de crímenes que varían según la temporada. Cada temporada tiene como leitmotiv un asesino en serie, empezando toda la historia con el “asesino del camión de hielo” y acabando con el “neurocirujano”.

El peso de Dexter en la serie es indiscutible, pero hay que tener en cuenta una lista de pilares muy importantes que hacen que su actitud ante la vida cambie radicalmente desde el capítulo 1 hasta el 96.

El primer pilar es su padre Harry (James Remar), el que le enseña un código ético de conducta para que su oscuro pasajero sea aprovechado para el bien de la sociedad. Aunque ha fallecido, Harry está muy presente en los pensamientos de Dexter, ya que le aconseja continuamente para que haga lo que dice el código que le enseñó de niño.

Su segundo  pilar es Debra Morgan (Jennifer Carpenter, que te enseñará a usar la palabra “fuck” en cualquier situación), la incansable hermana de Dexter. Suele haber una historia paralela que trata la vida y las relaciones de Debra, pero siempre con Dexter como el centro de todos sus actos, ya sea por su parentesco familiar o como consecuencia de los asesinatos que él comete.

Por último, y no menos importante, destaco a todas las mujeres que han aportado algo en la vida de Dexter. Ya sea su mujer y madre de su hijo Rita (Julie Benz) o su última relación Hannah McKay (Yvonne Strahovski), el sexo femenino ha cambiado por completo la actitud y fachada de este personaje.

Son muchos los que critican negativamente que la serie haya terminado con un Dexter casi humano, cuando en la primera temporada lo que enganchaba de verdad a la pantalla era su sociopatía. Yo, personalmente, aplaudo por este cambio paulatino, ya que así hemos podido conocer cómo cada suceso en la vida de una persona puede hacer que dé un giro de 180 grados, ya sea para bien o para mal.

En definitiva, Dexter es una serie dividida en capítulos de unos 45 minutos que te bebes sin respirar. Las temporadas centrales pueden hacerse un poco pesadas, es cierto, pero merece la pena “aguantar” y así poder descubrir si al final su oscuro pasajero gana la batalla o no. ¡No dejes que te lo cuenten!

 
Por Marta de la Torre

martes, 19 de noviembre de 2013

Entourage (El Séquito)


“Si yo cobrase una millonada, me llevaría a mis amigos a todos sitios sin que tuviesen que pagar un duro”

Esa frase la hemos escuchado miles de veces. Incluso salida de nuestra boca, ¿a que sí? Pues de ahí surge el argumento de uno de los mayores éxitos de HBO en la última década. Entourage (El Séquito) no es una superproducción pródiga en efectos especiales, ni tiene un argumento enrevesado al estilo Hitchcock. Por no tener, ni siquiera ofrece una historia de amor a la que engancharse.

Sin embargo, tiene todo lo demás. Un formato de capítulos cortos (22-30 minutos aprox.) que enganchan desde el minuto uno, muchas caras conocidas (Jeremy Piven es algo más que una cara conocida), un guión propio del siglo XXI, humor, mucho humor, lujo digerible (el dinero se ‘invierte’ en pantallas de TV estilo cine, los mejores ‘carros’ y muchas fiestas), unos cameos más fruto de la amistad del productor (Mark Walhberg) que de un contrato de trabajo…

Una receta que les ha servido para alcanzar las ocho temporadas y un total de 96 episodios en los que Vincent Chase (Adrian Grenier), una atractiva y emergente estrella de Hollywood, decide llevarse a su grupo de amigos del barrio de Queens a la meca del cine a compartir sus éxitos con él.

Tortuga (Jerry Ferrara), Drama (Kevin Dillon, hermano del también actor Matt Dillon) y Eric (Kevin Connolly) son el séquito de Vince en su emocionante, divertida, excéntrica, desenfrenada y subida de tono… vida en Hollywood. Fiestas en casa de Jessica Alba (su casa verdadera), tardes fumando hierba con Val Kilmer, negocios con Marc Cubain (propietario de los Dallas Mavericks), charlas con el mismísimo James Cameron… Peter Jackson, Matt Damon, Eminem o Martin Scorsese… consiguieron que marcas y personajes famosos se peleasen por tener un par de minutos de gloria junto a estos cuatro jóvenes del barrio neoyorkino de Queens. El mismo barrio en el que se criaron Los Ramones, por cierto, pero estos en la vida real.

Todos querían aparecer junto a ellos… y junto a su representante, Ari Gold (Jeremy Piven). Un papel basado en un representante real, Ari Emanuel Gold. Sin duda, uno de esos papeles que terminan absorbiendo protagonismo a la serie. Homófobo y xenófobo (y con un ayudante oriental homosexual), mujeriego (y casado y con dos hijos), enfermo del trabajo, con el pinganillo siempre en la oreja y soltando mucha, mucha mierda por la boca, terminará siendo uno de tus preferidos si te conviertes en seguidor de El séquito.

No es nueva. No tiene un argumento demoledor. Pero la posibilidad (por pequeña que sea), de que se trate de un compendio de las aventuras reales de Walhberg en sus inicios en Hollywood…

¡Venga, a verla ya!




Por Juan de la Lama

martes, 12 de noviembre de 2013

Sleepy Hollow


El nuevo drama supernatural del canal FOX, tal y como indica su nombre, está basado en el relato corto La Leyenda de Sleepy Hollow de Washington Irving, pero a diferencia de la película homónima de Tim Burton, es una puesta al día de la historia, una continuación contemporánea de los relatos clásicos. Siguiendo la estela de otras series como Supernatural o Grimm, la serie nos presenta una historia oscura, llena de magia, brujas, antiguas organizaciones secretas, un jinete sin cabeza y una ominosa amenaza de proporciones apocalípticas.

Ichabod Crane (Tom Mison), abatido durante la Guerra de la Independencia en 1781 tras una reyerta en la que decapita al Jinete, despierta en la moderna Sleepy Hollow del siglo XXI sin tener mucha idea de cómo ha llegado hasta ahí. Su vuelta viene ligada al retorno del Jinete sin Cabeza, el cual ha sido resucitado por una secta que se prepara para sembrar el apocalipsis en la tierra, un malévolo plan que parece llevar siglos gestándose.

Los primeros casos de asesinato empiezan a aparecer e Ichabold tendrá que ayudar a la Teniente Abbie Mills (Nicole Beharie), tras la muerte de su superior el sheriff August Corbin. Aprovechando sus conocimientos de lo ocurrido durante la época de la Guerra de la Independencia, que nos serán mostrados como flashbacks, el dúo protagonista irá descubriendo los ardides de la extraña presencia que parece manejar los hilos tras las sombras.

A pesar de contar con una premisa lo suficientemente interesante como para convertirse en una serie más que decente, la trama peca de simplista y facilona, lo que acaba por convertirla en una serie más que llenará huecos, pero no terminará por cuajar como las otras grandes del género. El personaje de Ichabod Crane es sugerente, con su perfecto acento inglés y su pasado junto a su desaparecida esposa Katrina Crane (Katia Winter). Cumple su prometido pero carece del carisma que puedan tener personajes como los hermanos Winchester (Supernatural) o el detective Nick Burkhardt (Grimm). Al menos la trama central se sucede con más rapidez que otras series.

En cada capítulo veremos cómo la historia de trasfondo que implica a la esposa de Crane y al ente maligno, o a la hermana de la Teniente Mills, avanza sin descanso ahorrándonos ese regusto de capítulos de relleno tan normal hoy en día. Otro punto a favor lo tenemos en el caso de la aparición de actores conocidos, como John Cho  (Dos Colgaos muy Fumaos, Star Trek) o John Noble (Fringe), que interpretan a personajes que tienen cierto peso en la trama, aunque no serán tampoco muy recurrentes.

En definitiva, un nuevo estreno en el mundo sobrenatural que se queda a medias tintas, otro quiero y no puedo. Le falta un punto para llegar a lo que prometía con los trailers. Como ya he comentado, una serie entretenida y simple perfecta para rellenar que hará las delicias de los amantes de este género, pero no esperéis más.

lunes, 14 de octubre de 2013

Sons of Anarchy


Entretenida como pocas, Sons of Anarchy es una producción de Kurt Sutter, conocido por ser productor, director, guionista y actor en la anteriormente exitosa The Shield.

En ella, Sutter nos traslada al peculiar universo de una banda ilegal de moteros californiana, a través de todo un drama shakespeareano, un Hamlet moderno, que revisa con talento las obsesiones de los dramas clásicos: la familia, el honor, el poder, la sangre, la traición, la tentación, la culpa... todo ello, eso si, en el desierto y con una cuidada banda sonora y contando con personajes que no desentonarían junto a la retorcida señora de Macbeth: Gemma Teller Morrow interpretada por la gran Katey Sagal (Matrimonio con hijos),  el presidente Clay (Ron Pearlman, el inconfundible gigantón de La ciudad de los niños perdidos), el mismísimo Danny Trejo o el protagonista guaperas, Jax Teller (Charlie Hunnam),  sueño de toda niña en busca de malotes. Incluso el propio Sutter interpreta uno de los personajes más duros de la serie, Otto.

En efecto, los "Sons of Anarchy" son un club de moteros, de los de chupa de cuero y Harley, que tras las puertas de su taller esconden negocios bastante turbios. Son los SAMCRO (Son of Anarchy Motorcycle Club, Redwood Original). Su negocio principal es el tráfico de armas y, entre sus enemigos, cuentan con otros grupos de moteros, fuerzas de la ley y alguno que otro de neonazis. Aunque criminales como los que más, se consideran los protectores del pueblo y no permiten que nada ni nadie rompa la paz allí. Unos auténticos chicos malos, gente cuyas noches apestan a alcohol y están rodeadas de mujeres de vestidos cortos que no paran de fumar y que no teme una buena pelea con los puños manchados de sangre y si es necesario pegar un navajazo o dar un par de tiros a sangre fría. No encontraremos en ella a unos buenos muy buenos o ni tan siquiera incomprendidos, sino a una lucha entre lo correcto y lo erróneo dentro de cada personaje y de sus propios principios.

Si bien es cierto que en Sons of Anarchy, sus seguidores tenemos en ocasiones que tragar con los excesos de su salvaje e impredecible narración, con que alguna trama no funciona tan bien como se esperaba, con una curva cerrada que los guionistas sortean de forma inverosímil o alguna de estas pasadas de frenada de Kurt Sutter, esto viene a demostrar que Sons of Anarchy nunca es sencilla y tiende siempre al giro brusco, a la sorpresa manipuladora y artificiosa y al juego en el límite de lo aceptable. Tal vez por eso, porque nadie puede adivinar la siguiente e irreal ocurrencia de sus escritores, la serie es, aunque incongruente, increíblemente adictiva.

Todo esto hace de Sons of Anarchy,  si no una gran serie, por lo menos una distinta a la mayoría, con su propio concepto, su propio ambiente y su propio carisma. Una serie de extremos capaz de mostrar su mejor y su peor cara en una misma escena. Intensa, compleja y nada complaciente. No recomendada para todos los públicos,  pero ni falta que hace.


Autora: Irene Vega

miércoles, 9 de octubre de 2013

Agents of S.H.I.E.L.D.

Hoy le ha llegado el turno a uno de los más potentes estrenos de la televisión americana, secuela directa de Los Vengadores, una de las producciones más taquilleras de la historia. Esta serie, que no solo comparte personajes con la película original, sino también director (el querido y admirado Joss Whedon, creador también de Buffy y Firefly) es sin duda una ficción a la que cualquier fanático de los comics o amante de las historias de superhéroes debería echar un ojo. Pero… ¿está a la altura de su contrapartida de la gran pantalla? Con esta premisa ya es difícil hacer un review objetivo, pero  entremos en materia.

Agents of S.H.I.E.L.D. nos cuenta el nacimiento de un nuevo equipo de S.H.I.E.L.D., la organización de espionaje encargada de solucionar distintos tipos de eventos que involucren superhumanos, invasiones alienígenas o cualquier tipo de suceso que se escape de la norma general. Este grupo, liderado por el agente Coulson (Clark Gregg repite papel tras la película), será la versión B de Los Vengadores (o al menos así nos lo intentan vender). Entre sus integrantes se encuentran Melinda May (Ming-Na Wen - Stargate Universe, Eureka), que vendría a ser la Viuda Negra asiática; Grant Ward (Brett Dalton), otro súper espía más tipo Natasha Romanov; la hacker Skye (Chloe Bennet) y, como no, los cerebritos del grupo: Leo Fitz (Iain De Caestecker) y Jemma Simmons (Elizabeth Henstridge).

En el piloto de la serie podremos ver cómo se reúne por primera vez el equipo tras una conversación entre un resucitado Coulson (en la película el personaje moría y aquí dejan entrever que hay algo más detrás de todo este suceso) y la agente Maria Hill (Cobie Smulders, Robin Scherbatsky en How I Met Your Mother), otra de las caras conocidas de la película, todo esto con el beneplácito de Nick Furia, director de S.H.I.E.L.D. (interpretado por el fantástico Samuel L. Jackson). Acción a raudales con unas coreografías dignas de cualquier superproducción de cine, tiroteos, explosiones, súper poderes, persecuciones... unos ingredientes que, junto a la simpleza de un guion que de momento parece no desvelar nada más allá de las desventuras del nuevo equipo S.H.I.E.L.D., se convierten en el cóctel perfecto para cualquier amante de las películas más palomiteras.

Las menciones y chistes gratuitos a costa de los integrantes de Los Vengadores y de algún que otro héroe de Marvel son constantes en los dos capítulos que se han emitido hasta ahora. De hecho, parece que una de las máximas sea que no olvidemos nunca que estamos viendo una continuación directa de la película, cuando quizá lo que deberían hacer es buscar algo que les dé una identidad propia y no aprovechar el tirón de sus “hermanos” mayores para crear audiencia. El tiempo lo dirá.

La serie, tanto por argumento como por el funcionamiento del equipo (con cada uno de los integrantes especializado en un área concreta que da una sensación de conjunto) recuerda mucho a Alphas, otra serie del canal SyFy. De hecho, deja la sensación de que hay muchas ideas que parecen reaprovechadas, sin encontrar, como decía antes, esa identidad propia que se busca en una producción de estas características. De momento lo único que la salva es la aparición de caras conocidas y las comentadas menciones a distintos superhéroes de la casa Marvel. Solo para los más incondicionales de este tipo de series.





jueves, 11 de abril de 2013

BLACK MIRROR


Así es como Charlie Brooker vislumbra nuestro futuro más cercano. Reflejado en un espejo negro y con pocas posibilidades de progresar hacia algo mejor. Así lo muestra en Black Mirror.

Sin duda una de las obras maestras del momento, esta mini serie dividida en seis capítulos -con su propio argumento, sin relación con el anterior- de más de 80 minutos cada uno rompe con lo establecido hasta el momento.

Porque ni nos traslada a la Edad Media en donde unos bárbaros vestidos con pieles luchan por conquistar reinos que ni siquiera existen; ni a un futuro en el que circulamos en esas naves espaciales que llevamos toda la vida viendo retratadas pero que nunca llegan.

Esta serie –apocalíptica- nos hace pensar. Y lo hace trasladándonos a un futuro muy cercano, quizás unos pocos años adelante, en el que seres humanos y tecnología comparten la vida sin saber cuál de los dos es la ‘raza’ superior.

La tecnología, las Redes Sociales, la realidad aumentada… ¿nos ayudan a progresar? ¿O se están convirtiendo en el Gran Hermano retratado por George Orwell en la novela 1984? Si le hacemos esta pregunta a Charlie Brooker, creador también de Dead Set, su respuesta sería la segunda. Muy suavizada, eso sí. 'La tecnología, como toda droga, deja secuelas', comentaba recientemente el en una entrevista relacionada con este nuevo éxito televisivo.

No faltan las caras conocidas. Encontramos a Toby Kebbell –el auténtico RocknRolla–, Rory Kinnear Skyfall–, Jason FlemyngLock, Stock and Two Smoking Barrels y Snatch– y otros actores y actrices que seguro se apoyarán en este éxito televisivo para conseguir mayor reconocimiento.

Si tienes poco más de una hora libre al día, inviértelo en ver un capítulo de Black Mirror. Te sorprenderá lo cercana que es, a pesar de su tinte futurista.


miércoles, 20 de marzo de 2013

Vikings


Una de las sorpresas de la temporada, Vikings es un drama histórico situado en los inicio de la Edad de Oro de los vikingos (finales del siglo VIII). La trama interpreta libremente lo que se ha recogido a lo largo de la historia en distintos escritos y en la tradición oral. De hecho, Ragnar Lothbrok, el personaje principal de la serie, es una figura real considerada como uno de los grandes héroes de la historia vikinga. El creador del show, Michael Hirst, tiene en su haber otras grandes obras históricas como la saga de películas Elizabeth y Elizabeth: La edad de oro, o la serie Los Tudor, así que podemos estar tranquilos en cuanto a trato de personajes y trasfondo histórico, que parece estar todo tratado con mucho mimo.

Como comentábamos antes, el protagonista absoluto en Vikings es Ragnar Lothbrok, genialmente interpretado por el actor Travis Fimmel. Este aparece presentado como un granjero a tiempo parcial que acude a los órdenes de su cacique, Earl Haraldson (Gabriel Byrne), cuando llegan las temporadas de saqueos. Cansado de saltear siempre las mismas tierras y aldeas, Ragnar propondrá al jefe vikingo (no con demasiado acierto) ir en busca de nuevas tierras llenas de riquezas. Así comienza la historia principal, un viaje a tierras ignotas, Ragnar junto a su esposa y escudera Lagertha (Katheryn Winnick) y su hermano Rollo (Clive Standen), parten en busca de fama y oro a unos reinos desconocidos e inexplorados, al menos para ellos.

La trama central de la serie, al menos lo visto hasta el momento, no defrauda. Los actores dan la talla en todas las facetas: son guerreros, amantes, esposos, hermanos, navegantes… Mención especial tanto a la escenografía como al vestuario y caracterización, simplemente impresionante. Es una gozada ver el esmero con el que se han recreado los poblados y las naves. Un trabajo soberbio.

Cualquiera que haya visto otras producciones de corte épico histórico, comprobará que Vikings bebe directamente de otros shows como Spartacus o Juego de Tronos, pero sin llegar al nivel de crudeza visual de estas, ya que aunque hay variadas escenas de violencia y sexo, no es tan explícito. Aun así, es una gran alternativa a las dos grandes series ya mencionadas. Sin duda una serie que no podéis dejar pasar.


martes, 26 de febrero de 2013

Arrow


Emitida por la cadena americana CW y cogiendo el relevo de Smalville, Arrow es una serie de superhéroes al uso, es decir, un protagonista con una doble identidad que se enfunda en sus mallas (en este caso un traje de cuero verde) para salvar al mundo.  Probablemente esta premisa tire a muchos para atrás, y siendo sinceros, es una serie que sólo los más afines  a este tipo de historias disfrutarán.

El personaje protagonista, Oliver Queen/Green Arrow, encaja en el prototipo de superhéroe oscuro moderno, que tan de moda está últimamente después de la fantástica trilogía de Batman dirigida por Nolan. Es más, podría decirse que Arrow intenta hacer suyas muchas de las bondades de estas geniales películas (y digo intenta), pero se queda corta y acaba pareciendo más una imitación de bajo presupuesto antes de lo que verdaderamente es, una serie con identidad propia.

El inicio de la historia nos cuenta como el primogénito de una de las familias más ricas de la ciudad Starling, Oliver (Stephen Amell), queda varado en una isla durante cinco años tras un fatídico accidente de barco que costó la vida del resto de los pasajeros, incluido su padre. Tras el incidente hace lo posible por sobrevivir en un medioambiente salvaje, no solo por los peligros propios de una fauna típica de una jungla, sino porque la isla da cobijo a todo tipo delincuentes sedientos de sangre. Durante su periplo se encontrará con Yao Fei (Byron Mann), que también se encuentra atrapado en la isla (aunque por motivos diferentes) y que le entrenará en el arte de la supervivencia con técnicas brutales que dejarán al protagonista agotado y lleno de cicatrices.

En un momento dado, Oliver consigue salir de la isla y volver a casa con un objetivo en mente, cumplir con la última voluntad de su padre: librar ciudad Starling de una sociedad secreta que controla la economía a través de subterfugios. Para ello adoptará la identidad de un vigilante que la prensa no tardará en bautizar como Arrow, y se servirá de su entrenamiento en distintos estilos de lucha (sobre todo con arco y flecha), así como distintos tipos de gadgets.

El resto de personajes que acompañarán al protagonista durante su historia, como su madre Moira (Susanna Thompson), su hermana Thea (Willa Holland), o su ex novia Laurel (Katie Cassidy), acaban relegados a un segundo plano desde el principio. Queda bastante claro quién es el protagonista y no deja en ningún momento que nadie más le haga sombra.

Creo que ha quedado bastante claro que no es una serie triple A, por mucho que lo intente, y que no será algo que vea un espectador normal (absténganse todos aquellos que no disfruten con las historias de superhéroes, porque es lo que básicamente encontrarán en esta serie). La trama central no está a la altura de una producción que parece tener suficiente dinero, pero se queda corta a la hora de plasmarla en pantalla. Entretenida, divertida, amena… Uno de los aspectos que salva a la serie son las escenas de acción, espectaculares, dignas de cualquier superproducción, pero se hace escaso y a veces insuficiente para terminar de convencer en conjunto. En resumen, esta serie te gustará si eres fan de Marvel y DC y necesitas llenar el hueco entre El caballero oscuro: La leyenda renace y Los Vengadores 2. Sino, esta no es tu serie.


jueves, 7 de febrero de 2013

The Following


La nueva captura de la semana. Probablemente la mejor serie que he podido ver en los últimos meses, digna de cualquier superproducción de cine, con un gran reparto, un buen guión y unos personajes a la altura de las circunstancias. La nueva serie de Kevin Williamson (Scream, Sé lo que hicisteis el último verano) convence y promete traernos momentos inolvidables.

La serie nos presenta a Ryan Hardy (Kevin Bacon), agente retirado del FBI y al profesor de literatura inglesa y asesino en serie Joe Carrol (James Purefoy), máximos protagonistas de la historia.

Ryan es el agente que capturó hace ya una década a al Dr. Carrol, en un enfrentamiento que acabó de forma drástica con su carrera. Durante el tiempo que Joe pasa en prisión aprovecha para difundir a través de Internet su demente obsesión por la literatura de Edgar Allan Poe, en la que encuentra sentido a la vida y sobre todo a la muerte, consiguiendo formar una especie de culto del que el FBI no sospecha nada. Poco antes de cumplir su sentencia de muerte escapa y comete un último asesinato para cerrar su “obra maestra”, antes de comenzar la secuela de la que, como él mismo dice, Ryan será el protagonista. El ex agente será llamado por el FBI para trabajar como consultor e intentar así volver a capturar al asesino en serie, ya que es la máxima autoridad en lo que se refiere a Carrol. A partir de aquí comenzará una “partida de ajedrez” entre los dos que no dejará a nadie indiferente.

Veremos más caras conocidas además de los protagonistas principales como por ejemplo Shawn Ashmore (más conocido como el hombre de hielo en la trilogía X-Men), que encarnará a un joven agente que siente una gran admiración por Ryan Hardy; o Natalie Zea (Californication, Justified), que asumirá el papel de la ex mujer del asesino. Todos los actores están a la altura de las circunstancias, forjando personajes creíbles y consistentes, sobre todo Kevin Bacon y James Purefoy, que conseguirán transmitir la complejidad de sus papeles de una manera que a veces resulta escalofriante.

La trama nos recordará durante el piloto a dos grandes clásicos del cine como son El Silencio de los Corderos y Se7en, pero mostrará su verdadero potencial a partir del segundo capítulo, cuando el culto de Carrol comience con la obra de su mentor. Los creadores nos regalarán la vista con asesinatos verdaderamente brutales y crudos, a veces hasta el punto de parecer violencia gratuita, pero con el sentido que Joe Carrol consigue encontrar en la escrituras de Poe.

Sinceramente, y tal y como he dicho, una serie genial que nadie debería dejar de ver. Llena de intriga, horror, sangre y juegos mentales. ¡Perfecta!

miércoles, 9 de enero de 2013

Ripper Street


Haciendo honor al nombre del blog, os presento una nueva mini serie británica que es de lo mejorcito que he visto últimamente. Producida en conjunto por la BBC y BBC America, contará con ocho capítulos, de los cuales ya se han emitido dos, aunque de momento se prevé que será cerrada y no tendrá continuación. Entremos en tema.

La serie nos sitúa en el año 1889, finales de la época Victoriana, en el distrito londinense de Whitechapel, uno de los barrios más pobres y con más índice de criminalidad. La historia se sitúa seis meses después del último asesinato perpetrado por el infame Jack el Destripador (Jack the Ripper). La sociedad aún sigue sacudida por tan horribles eventos mientras la policía intenta por todos los métodos, pero sin éxito, dar con el asesino. Se forman grupos de vigilantes para luchar contra la violencia y la delincuencia ante la imposibilidad de los cuerpos de la ley para parar una escala criminal que parece no tener fin. En este trasfondo conocemos a dos de nuestros protagonistas, los detectives Edmund Reid (Matthew Macfadyen) y Bennet Drake (Jerome Flynn).

El inspector Reid es probablemente el personaje más típico en este tipo de historias, adicto al trabajo, con problemas maritales, sumido en la pena por un error del pasado que le llevó a perder a alguien cercano, y con una moral muy marcada, aunque a veces tenga que cruzar ligeramente la línea de la ética para atrapar al criminal. Su contrapartida, el sargento Bennet Drake, será en este caso el “poli” malo, en el que recaerá el peso de los momentos más contundentes y brutales (interrogatorios, torturas, vejaciones, persecuciones y detenciones sin ningún tipo de miramientos), ya que parece moverse y conocer muy bien el submundo del distrito. A este dúo se les unirá el Capitán y cirujano del ejército estadounidense Homer Jackson (Adam Rothenberg), adicto a todo tipo de placeres, quien será encargado de llevar a cabo los procesos forenses de las investigaciones, ya que sus métodos poco convencionales y vanguardistas son muy apreciados por Reid. Este último tiene una relación todavía por determinar con la madame Long Susan (MyAnna Buring), que también tendrá cierto peso en las distintas historias que nos presentará el drama.

En lo poco que se ha podido ver ya de la serie nos encontraremos con una gran crudeza tanto visual como de guion. Sus creadores no se cortarán al presentarnos cadáveres mutilados, palizas brutales, delincuentes juveniles sin escrúpulos, burdeles, peleas clandestinas de boxeo a mano descubierta, los inicios del cine y de la pornografía… Todo tiene cabida en esta visión barriobajera del Londres victoriano. Las localizaciones, ambientación y vestuario son simplemente increíbles, consiguiendo un conjunto que deja una sensación de bien hacer más que satisfactoria.

La verdad es que da gusto ver la serie. Los actores, entre los que veremos caras conocidas como las del dúo de detectives, o incluso alguno de los protagonistas criminales, como Joseph Gilgun (Rudy Wade en Misfits), dan la talla con creces. En conclusión, como he dicho, de lo mejor que podemos encontrar respecto a nuevas series de esta temporada. Simplemente genial.