martes, 19 de noviembre de 2013

Entourage (El Séquito)


“Si yo cobrase una millonada, me llevaría a mis amigos a todos sitios sin que tuviesen que pagar un duro”

Esa frase la hemos escuchado miles de veces. Incluso salida de nuestra boca, ¿a que sí? Pues de ahí surge el argumento de uno de los mayores éxitos de HBO en la última década. Entourage (El Séquito) no es una superproducción pródiga en efectos especiales, ni tiene un argumento enrevesado al estilo Hitchcock. Por no tener, ni siquiera ofrece una historia de amor a la que engancharse.

Sin embargo, tiene todo lo demás. Un formato de capítulos cortos (22-30 minutos aprox.) que enganchan desde el minuto uno, muchas caras conocidas (Jeremy Piven es algo más que una cara conocida), un guión propio del siglo XXI, humor, mucho humor, lujo digerible (el dinero se ‘invierte’ en pantallas de TV estilo cine, los mejores ‘carros’ y muchas fiestas), unos cameos más fruto de la amistad del productor (Mark Walhberg) que de un contrato de trabajo…

Una receta que les ha servido para alcanzar las ocho temporadas y un total de 96 episodios en los que Vincent Chase (Adrian Grenier), una atractiva y emergente estrella de Hollywood, decide llevarse a su grupo de amigos del barrio de Queens a la meca del cine a compartir sus éxitos con él.

Tortuga (Jerry Ferrara), Drama (Kevin Dillon, hermano del también actor Matt Dillon) y Eric (Kevin Connolly) son el séquito de Vince en su emocionante, divertida, excéntrica, desenfrenada y subida de tono… vida en Hollywood. Fiestas en casa de Jessica Alba (su casa verdadera), tardes fumando hierba con Val Kilmer, negocios con Marc Cubain (propietario de los Dallas Mavericks), charlas con el mismísimo James Cameron… Peter Jackson, Matt Damon, Eminem o Martin Scorsese… consiguieron que marcas y personajes famosos se peleasen por tener un par de minutos de gloria junto a estos cuatro jóvenes del barrio neoyorkino de Queens. El mismo barrio en el que se criaron Los Ramones, por cierto, pero estos en la vida real.

Todos querían aparecer junto a ellos… y junto a su representante, Ari Gold (Jeremy Piven). Un papel basado en un representante real, Ari Emanuel Gold. Sin duda, uno de esos papeles que terminan absorbiendo protagonismo a la serie. Homófobo y xenófobo (y con un ayudante oriental homosexual), mujeriego (y casado y con dos hijos), enfermo del trabajo, con el pinganillo siempre en la oreja y soltando mucha, mucha mierda por la boca, terminará siendo uno de tus preferidos si te conviertes en seguidor de El séquito.

No es nueva. No tiene un argumento demoledor. Pero la posibilidad (por pequeña que sea), de que se trate de un compendio de las aventuras reales de Walhberg en sus inicios en Hollywood…

¡Venga, a verla ya!




Por Juan de la Lama

martes, 12 de noviembre de 2013

Sleepy Hollow


El nuevo drama supernatural del canal FOX, tal y como indica su nombre, está basado en el relato corto La Leyenda de Sleepy Hollow de Washington Irving, pero a diferencia de la película homónima de Tim Burton, es una puesta al día de la historia, una continuación contemporánea de los relatos clásicos. Siguiendo la estela de otras series como Supernatural o Grimm, la serie nos presenta una historia oscura, llena de magia, brujas, antiguas organizaciones secretas, un jinete sin cabeza y una ominosa amenaza de proporciones apocalípticas.

Ichabod Crane (Tom Mison), abatido durante la Guerra de la Independencia en 1781 tras una reyerta en la que decapita al Jinete, despierta en la moderna Sleepy Hollow del siglo XXI sin tener mucha idea de cómo ha llegado hasta ahí. Su vuelta viene ligada al retorno del Jinete sin Cabeza, el cual ha sido resucitado por una secta que se prepara para sembrar el apocalipsis en la tierra, un malévolo plan que parece llevar siglos gestándose.

Los primeros casos de asesinato empiezan a aparecer e Ichabold tendrá que ayudar a la Teniente Abbie Mills (Nicole Beharie), tras la muerte de su superior el sheriff August Corbin. Aprovechando sus conocimientos de lo ocurrido durante la época de la Guerra de la Independencia, que nos serán mostrados como flashbacks, el dúo protagonista irá descubriendo los ardides de la extraña presencia que parece manejar los hilos tras las sombras.

A pesar de contar con una premisa lo suficientemente interesante como para convertirse en una serie más que decente, la trama peca de simplista y facilona, lo que acaba por convertirla en una serie más que llenará huecos, pero no terminará por cuajar como las otras grandes del género. El personaje de Ichabod Crane es sugerente, con su perfecto acento inglés y su pasado junto a su desaparecida esposa Katrina Crane (Katia Winter). Cumple su prometido pero carece del carisma que puedan tener personajes como los hermanos Winchester (Supernatural) o el detective Nick Burkhardt (Grimm). Al menos la trama central se sucede con más rapidez que otras series.

En cada capítulo veremos cómo la historia de trasfondo que implica a la esposa de Crane y al ente maligno, o a la hermana de la Teniente Mills, avanza sin descanso ahorrándonos ese regusto de capítulos de relleno tan normal hoy en día. Otro punto a favor lo tenemos en el caso de la aparición de actores conocidos, como John Cho  (Dos Colgaos muy Fumaos, Star Trek) o John Noble (Fringe), que interpretan a personajes que tienen cierto peso en la trama, aunque no serán tampoco muy recurrentes.

En definitiva, un nuevo estreno en el mundo sobrenatural que se queda a medias tintas, otro quiero y no puedo. Le falta un punto para llegar a lo que prometía con los trailers. Como ya he comentado, una serie entretenida y simple perfecta para rellenar que hará las delicias de los amantes de este género, pero no esperéis más.