lunes, 14 de octubre de 2013

Sons of Anarchy


Entretenida como pocas, Sons of Anarchy es una producción de Kurt Sutter, conocido por ser productor, director, guionista y actor en la anteriormente exitosa The Shield.

En ella, Sutter nos traslada al peculiar universo de una banda ilegal de moteros californiana, a través de todo un drama shakespeareano, un Hamlet moderno, que revisa con talento las obsesiones de los dramas clásicos: la familia, el honor, el poder, la sangre, la traición, la tentación, la culpa... todo ello, eso si, en el desierto y con una cuidada banda sonora y contando con personajes que no desentonarían junto a la retorcida señora de Macbeth: Gemma Teller Morrow interpretada por la gran Katey Sagal (Matrimonio con hijos),  el presidente Clay (Ron Pearlman, el inconfundible gigantón de La ciudad de los niños perdidos), el mismísimo Danny Trejo o el protagonista guaperas, Jax Teller (Charlie Hunnam),  sueño de toda niña en busca de malotes. Incluso el propio Sutter interpreta uno de los personajes más duros de la serie, Otto.

En efecto, los "Sons of Anarchy" son un club de moteros, de los de chupa de cuero y Harley, que tras las puertas de su taller esconden negocios bastante turbios. Son los SAMCRO (Son of Anarchy Motorcycle Club, Redwood Original). Su negocio principal es el tráfico de armas y, entre sus enemigos, cuentan con otros grupos de moteros, fuerzas de la ley y alguno que otro de neonazis. Aunque criminales como los que más, se consideran los protectores del pueblo y no permiten que nada ni nadie rompa la paz allí. Unos auténticos chicos malos, gente cuyas noches apestan a alcohol y están rodeadas de mujeres de vestidos cortos que no paran de fumar y que no teme una buena pelea con los puños manchados de sangre y si es necesario pegar un navajazo o dar un par de tiros a sangre fría. No encontraremos en ella a unos buenos muy buenos o ni tan siquiera incomprendidos, sino a una lucha entre lo correcto y lo erróneo dentro de cada personaje y de sus propios principios.

Si bien es cierto que en Sons of Anarchy, sus seguidores tenemos en ocasiones que tragar con los excesos de su salvaje e impredecible narración, con que alguna trama no funciona tan bien como se esperaba, con una curva cerrada que los guionistas sortean de forma inverosímil o alguna de estas pasadas de frenada de Kurt Sutter, esto viene a demostrar que Sons of Anarchy nunca es sencilla y tiende siempre al giro brusco, a la sorpresa manipuladora y artificiosa y al juego en el límite de lo aceptable. Tal vez por eso, porque nadie puede adivinar la siguiente e irreal ocurrencia de sus escritores, la serie es, aunque incongruente, increíblemente adictiva.

Todo esto hace de Sons of Anarchy,  si no una gran serie, por lo menos una distinta a la mayoría, con su propio concepto, su propio ambiente y su propio carisma. Una serie de extremos capaz de mostrar su mejor y su peor cara en una misma escena. Intensa, compleja y nada complaciente. No recomendada para todos los públicos,  pero ni falta que hace.


Autora: Irene Vega

miércoles, 9 de octubre de 2013

Agents of S.H.I.E.L.D.

Hoy le ha llegado el turno a uno de los más potentes estrenos de la televisión americana, secuela directa de Los Vengadores, una de las producciones más taquilleras de la historia. Esta serie, que no solo comparte personajes con la película original, sino también director (el querido y admirado Joss Whedon, creador también de Buffy y Firefly) es sin duda una ficción a la que cualquier fanático de los comics o amante de las historias de superhéroes debería echar un ojo. Pero… ¿está a la altura de su contrapartida de la gran pantalla? Con esta premisa ya es difícil hacer un review objetivo, pero  entremos en materia.

Agents of S.H.I.E.L.D. nos cuenta el nacimiento de un nuevo equipo de S.H.I.E.L.D., la organización de espionaje encargada de solucionar distintos tipos de eventos que involucren superhumanos, invasiones alienígenas o cualquier tipo de suceso que se escape de la norma general. Este grupo, liderado por el agente Coulson (Clark Gregg repite papel tras la película), será la versión B de Los Vengadores (o al menos así nos lo intentan vender). Entre sus integrantes se encuentran Melinda May (Ming-Na Wen - Stargate Universe, Eureka), que vendría a ser la Viuda Negra asiática; Grant Ward (Brett Dalton), otro súper espía más tipo Natasha Romanov; la hacker Skye (Chloe Bennet) y, como no, los cerebritos del grupo: Leo Fitz (Iain De Caestecker) y Jemma Simmons (Elizabeth Henstridge).

En el piloto de la serie podremos ver cómo se reúne por primera vez el equipo tras una conversación entre un resucitado Coulson (en la película el personaje moría y aquí dejan entrever que hay algo más detrás de todo este suceso) y la agente Maria Hill (Cobie Smulders, Robin Scherbatsky en How I Met Your Mother), otra de las caras conocidas de la película, todo esto con el beneplácito de Nick Furia, director de S.H.I.E.L.D. (interpretado por el fantástico Samuel L. Jackson). Acción a raudales con unas coreografías dignas de cualquier superproducción de cine, tiroteos, explosiones, súper poderes, persecuciones... unos ingredientes que, junto a la simpleza de un guion que de momento parece no desvelar nada más allá de las desventuras del nuevo equipo S.H.I.E.L.D., se convierten en el cóctel perfecto para cualquier amante de las películas más palomiteras.

Las menciones y chistes gratuitos a costa de los integrantes de Los Vengadores y de algún que otro héroe de Marvel son constantes en los dos capítulos que se han emitido hasta ahora. De hecho, parece que una de las máximas sea que no olvidemos nunca que estamos viendo una continuación directa de la película, cuando quizá lo que deberían hacer es buscar algo que les dé una identidad propia y no aprovechar el tirón de sus “hermanos” mayores para crear audiencia. El tiempo lo dirá.

La serie, tanto por argumento como por el funcionamiento del equipo (con cada uno de los integrantes especializado en un área concreta que da una sensación de conjunto) recuerda mucho a Alphas, otra serie del canal SyFy. De hecho, deja la sensación de que hay muchas ideas que parecen reaprovechadas, sin encontrar, como decía antes, esa identidad propia que se busca en una producción de estas características. De momento lo único que la salva es la aparición de caras conocidas y las comentadas menciones a distintos superhéroes de la casa Marvel. Solo para los más incondicionales de este tipo de series.