miércoles, 28 de noviembre de 2012

Haven



Volvemos a la carga, esta vez con una serie de temática sobrenatural basada (y cuando digo basada no me refiero al estilo Game of Thrones, sino a una interpretación muy libre por parte de los creadores) en la novela The Colorado Kid, una de las últimas obras publicadas por el maestro del suspense y el terror Stephen King. Con una tercera temporada todavía por cerrar y la reciente noticia de la renovación por una cuarta, es una de las series principales del canal Syfy en la actualidad.

La trama comienza con la llegada de la agente del FBI Audrey Parker (Emily Rose) a Haven, una pequeña población de Maine. Lo que en principio parecía un caso más acaba convirtiéndose en un punto de inflexión en su vida al encontrar pruebas que la vinculan directamente con el pasado e historia de ese pueblo y le harán replantearse sus propios recuerdos. Además  descubrirá que algunos de los habitantes de Haven están “malditos”, son los llamados problemáticos, gente que tiene ciertas habilidades sobrenaturales que normalmente se activan cuando sufren un trauma (envejecimiento prematuro, terremotos, transformaciones animales, abducciones alienígenas, recolección de órganos…). Y al parecer, la protagonista es la única capaz de ayudar con los problemas (the Troubles en la versión original). A partir de estos sucesos Audrey decide quedarse en Haven y, con ayuda del hijo del sheriff y oficial de policía, Nathan Wuornos (Lucas Bryant), investigar más acerca de su pasado y el origen de los Problemas.

Por el camino veremos caras conocidas como la de Duke Crocker (Eric Balfour), un contrabandista y vividor que hará buenas migas con la protagonista y acabará haciéndose con más protagonismo conforme avance la historia; o Dwight (Adam Copeland aka Edge), el fixer de la serie, al que acudirán cuando no puedan solucionar las cosas por la vía más tradicional. También veremos a los dos únicos personajes, además del chico de Colorado, que se mantienen de la novela: Vince y Dave (Richard Donat y John Dunsworth respectivamente), quienes regentan el periódico local, “El Heraldo de Haven”, y que parecen saber mucho más del pasado de nuestra protagonista, además de la desaparición del chico de Colorado y el final de la anterior era de los Problemas, sucesos ocurridos 25 años antes. Es difícil explicar mucho más de la trama central sin caer en spoilers.

Sin duda no es la mejor serie en cuanto a argumento se trata, ni tiene los mejores actores o efectos especiales que podamos ver hoy en día en la pequeña pantalla, pero si se le da una oportunidad los giros argumentales y las peripecias de los protagonistas acaban enganchando. Entretenida y fácil de seguir, como casi todas las últimas producciones de la Syfy (Warehouse 13, Alphas, Eureka…). No es una serie de grandes ambiciones ni lo pretende,  pero cumple lo prometido. Perfecta para los parones entre las grandes series.

lunes, 1 de octubre de 2012

MAD MEN



A menudo la imagen que guardamos en nuestra mente de la América de los 60’ se corresponde con la de su refinada producción publicitaria. Alegres y coloridas escenas con edulcorados mensajes de “Yo bebo”, “Yo Fumo”, “Yo Como”, “Yo Conduzco”, que hoy en día rara vez superarían los más básicos controles de legalidad. Fue quizás el momento de su historia en el que América más se gustó a sí misma. Europa daba los últimos escobazos a su reconstrucción, y nadie, salvo los soviéticos, se atrevían a toserle al Tío Sam.

En un contexto tan fascinante como inestable, tiene lugar la que en el último lustro se ha coronado como una de las ficciones más laureadas de la historia de la televisión: Mad Men. Una exquisita obra de arte que, siempre que el espectador esté dispuesto a superar ciertos prejuicios y reticencias, se convertirá en ese universo paralelo al que a tantos de nosotros nos gustaría trasladarnos.

Un auténtico retrato en carne viva de una sociedad cegada por su propio brillo, crédula del infinito límite de sus posibilidades, alimentada por los excesos y una aberrante falsa moral. Porque si Estados Unidos era por aquel entonces el castillo de los sueños, su fábrica de ladrillos eran las agencias de publicidad.

Y es en ese superficial y pretencioso mundo donde se desarrolla la trama de esta producción. Y son sus creativos, sus ejecutivos de cuentas y sus sexuales secretarias quienes la protagonizan. Ellos son los “Mad Men”, los hombres de Madison Avenue, el lugar donde a mediados de siglo se hacinaban las agencias de Publicidad de la Gran Manzana. Y eran sus propios profesionales los que se denominaban a sí mismos de esta forma. Un juego de palabras que encierra toda una declaración de intenciones. 

La trama se centra en la vida de Don Draper (Jon Hamm), Director Creativo Ejecutivo de la agencia de Publicidad Sterling Cooper. En la vida privada y en la profesional, ya que la línea divisoria que las separa es prácticamente inexistente para la mayoría de animales que habitan la selva en la que se convierte la serie. La insana infinidad de cigarros y whiskeys que comparte con su superior Roger Sterling (John Slatery) la tensa relación con bífidos ejecutivos de cuentas como Pete Campbell (Vincent Kartheiser), la complicidad de la que disfruta con Joan (Christina Hendricks), la exuberante jefa de secretarias, o su papel de mentor con la prometedora redactora Peggy Olsen (Elisabeth Moss) alimentan la parte de la trama que ocurre entre las paredes de la agencia. Es con esta última con quien Don desarrolla una relación especial, una especie de proteccionismo que en ocasiones no lograremos entender, y que solo el pausado y elaborado devenir de  los acontecimientos nos permitirá esclarecer, saborear y comprender.

Todo el control que parece tener Don sobre su trabajo, se derrumba en los otros ámbitos de su vida. La casita de muñecas que es su hogar, situado en un residencial barrio lo suficientemente alejado de Manhattan como para poder seguir llevando su vida de crápula sin objeciones, es paradójicamente el lugar donde Don se siente más incómodo. La relación con su irritante y preciosa esposa Betty (magistral, oscuro e incómodo personaje protagonizado por la estupenda January Jones) nos hace entrever que su vida es como un espejo roto. Don huele a triunfador insatisfecho, ávido siempre de más. Más dinero, más reconocimiento, más sexo. Y por supuesto, más whiskeys.

Pero quizás, más allá de la incuestionable calidad de su guión, Mad Men es, sin duda, una serie de personajes. Mejor dicho, Mad Men es sus personajes. La serie crece a medida que crece la información que tenemos sobre la vida y personalidad de Don, Betty, Peggy, Roger, Pete, Joan… Sus fortalezas, sus flaquezas, sus éxitos y miserias alimentan un puzzle perfecto, sin fisuras, que nos permite conocerlos a todos incluso más que a un miembro de nuestra propia familia. A medida que avanza la serie, seremos capaces de interpretar la exquisita sutileza de cada mirada, cada silencio y cada gesto con una perfección que no nos dejará otra opción que decirnos a nosotros mismos “Pero qué buena es esta serie”.

Otro de los puntos fuertes de esta gran producción es como, a pesar de estar ambientada en una década tan remota como son los años 60’, se trata de una serie excepcionalmente moderna, en la que podemos ver reflejada el porqué de los Estados Unidos de hoy en día. Temas como el racismo, la situación de la mujer, la homosexualidad, el divorcio, las infidelidades… son tratados con perspectivas tan sumamente creíbles y acertadas, que lograremos entender de una vez por todas por qué esa década fue tan decisiva para la consolidación de las venideras. Momentos históricos como la muerte de Kennedy, Luther King o Marilyn Monroe, o el miedo provocado a raíz de la crisis de los misiles en Cuba son algunos de los temas que sirven de punto de partida para esas historias anónimas que, con el tiempo, conseguiremos convertir en propias.

Si os gustan los guiones inteligentes, los personajes insultantemente interesantes, y si encima os gusta que os deleiten los sentidos con la estética más cuidada que posiblemente se haya visto en la historia de la televisión, esta es vuestra serie. Una serie con la mejor banda sonora que se puede tener: la de la música de los años 60’

martes, 25 de septiembre de 2012

Firefly



Se acabaron las vacaciones y volvemos a la carga. Esta vez os traigo una serie un tanto peculiar, Firefly, un space western que se emitió hace ya 10 años en la cadena Fox. Efectivamente, habéis leído bien, ciencia ficción mezclada con temática del salvaje oeste. “¿Y cómo va esto?” os preguntaréis. Dejad que me explique.

Corre el año 2517, los humanos han desarrollado el viaje espacial y se han expandido a lo largo de un nuevo sistema estelar, colonizando un buen puñado de planetas y lunas a través de un proceso conocido como terraformación. Las civilizaciones occidentales y chinas se han fusionado para crear una nueva cultura global (de hecho, en la versión original de la serie, los personajes sueltan muchas palabras y frases, sobre todo insultos, en chino mandarín, además de los típicos carteles publicitarios o paneles de control de naves espaciales en el susodicho idioma). Este sistema es gobernado por la Alianza, vencedores de la Guerra de Unificación, conflicto que podremos ir viendo en algún que otro flashback.

Los protagonistas de la historia son el personal de la nave Serenity (que también da nombre al primer capítulo y a la película que se lanzó años después del final de la serie): el capitán, Malcolm "Mal" Reynolds (Nathan Fillion); la segunda al mando y antigua compañera de batallón de Mal, Zoe Alleyne Washburne (Gina Torres); el piloto y marido de Zoe, Hoban "Wash" Washburne (Alan Tudyk); la “acompañante” de lujo, Inara Serra (Morena Baccarin); la fuerza bruta de la tripulación, Jayne Cobb (AdamBaldwin); y la mecánica, Kaywinnet Lee "Kaylee" Frye (Jewel Staite). Durante el piloto veremos cómo a estos seis personajes se les unirán tres más, que complementarán las carencias de la nave y conseguirán un protagonismo igual, o incluso mayor,  que el resto de la tripulación: el doctor Simon Tam (Sean Maher); su hermana River (Summer Glau); y el pastor Derrial Book (Ron Glass). Un gran reparto al que hemos podido ver en otras series actuales como Castle, Homeland o Las Crónicas de Sarah Connor. Sé que son muchos nombres para ser una serie tan corta (solo 14 capítulos), pero no mencionar a alguno de ellos sería dejar incompleto el conjunto de protagonistas de la historia, ya que todos tienen su granito de arena que aportar y su trasfondo personal. Todos personajes geniales, cada cual con sus peculiaridades y su personalidad marcada; desde el capitán Mal, antihéroe absoluto, hasta el pastor Book (cuyo pasado parece directamente ligado al ejército de la Alianza).

La trama gira en torno a cómo la tripulación de la Serenity intenta ganarse la vida mientras se mantienen alejados del radar del gobierno, dedicándose a comerciar por igual con cargamentos legales y contrabando, y tratando con personas de la peor calaña (mención especial al actor Mark Sheppard, al que ya he cogido cariño después de su aparición en la increíble Battlestar Galactica y muchas otras series). Normalmente estas actividades les llevarán a planetas fronterizos de climas áridos, perfectos para la temática western. Tiroteos revolver láser en mano, persecuciones a caballo o deslizador… Todo esto se complicará desde el momento en el que River se convierte en una más de la familia, ya que es una prófuga del gobierno central (no quiero desvelar mucho más de este personaje, ya que es probablemente el punto de partida de la subtrama más importante de toda la historia, y su trasfondo es un tanto complicado).

Es una pena que Fox no se tomase demasiado en serio esta serie, ya que tras unos cuantos capítulos fue cancelada. Originalmente la cadena la emitió desordenada, consiguiendo que la trama fuese más difícil de entender y la consiguiente indignación por parte de los fans. Esto no impidió que la serie se elevase a la categoría de culto para los amantes de la ciencia ficción, y logró cosechar una buena cantidad de premios durante los años posteriores a su emisión. Tal fue su éxito póstumo que, a petición de los fans, el autor filmó Serenity, la secuela en formato de película para cine.

Divertida, ingeniosa, peculiar, original, entretenida, trepidante… Y con una banda sonora con tintes folk de lujo. Sin duda la serie nos consigue transmitir un gran y variado abanico de emociones. Los diálogos son geniales y los personajes se salen. La relación entre los tripulantes de la nave hará que lloremos de risa y tristeza. Sin duda no dejará a nadie indiferente. Lo mejor de todo es que no es un género muy explotado, es más, solo se me ocurren un puñado de referencias, algunas claras como Star Wars y Star Trek o los anime de Trigun  y Cowboy Bebop.

Si os gustan las series diferentes y/o sois fanáticos de la ciencia ficción no deberíais dejar pasar esta magnífica serie. Simplemente genial.


viernes, 3 de agosto de 2012

EUReKA


Eureka es una serie de ciencia ficción situada en la actualidad, emitida por la cadena Syfy, que finalizó su última temporada hace unos días. Sin duda es una de mis series favoritas en cuanto a diversión, calidad de los efectos especiales, personajes, humor y simplicidad a la hora de seguirla. No esperéis arcos argumentales densos y complicados de entender, personajes demasiado serios o momentos de violencia extrema, ya que el formato está pensado como una serie asequible para todos, sin sangre, sexo explícito ni demás argumentos que buscamos la mayoría en una serie adulta.

La historia comienza cuando el agente Jack Carter (Colin Ferguson) “escolta” a su hija Zoe (Jordan Hinson), una adolescente con potencial para la delincuencia, de camino a Los Ángeles. Por el camino sufren un accidente de procedencia extraña que les deja varados cerca de la ciudad de Eureka. Allí nuestro dúo padre-hija conocerán a un grupo de eruditos  que llevan desarrollando desde hace más de medio siglo en avances científicos y tecnológicos revolucionarios y de carácter ultra secreto. De hecho, prácticamente todo el pueblo trabaja para la corporación de la ciudad, Global Dynamics.

Dada la naturaleza de nuestro bonachón protagonista, en seguida se verá envuelto en los problemas de Eureka y hará todo lo posible para ayudarles a solucionar el caso. Esta situación acabará provocando que sus superiores acaben promocionándole. Su nuevo trabajo: nada menos que sheriff de Eureka. El día a día del nuevo sheriff será una continua lucha por la supervivencia de la ciudad, que se verá comprometida por una avalancha de problemas causados por los experimentos de los habitantes de Eureka: aceleradores de partículas que explotan, sistemas de tele transporte que hacen desaparecer personas y ganado, sondas de exploración que se vuelven contra sus creadores, viejes en el tiempo, realidades paralelas, agujers de gusano que puden tragarse toda la ciudad… Una locura sin fin que el sheriff Carter, pese a no ser un genio de la ciencia, junto con su ayudante Jo Lupo (Erica Cerra), deberá solucionar si quieren que la ciudad y sus habitantes sobrevivan. Nuestro protagonista demostrará que el buen hacer, la imaginación y el coraje son tan válidos como la inteligencia bruta a la hora de enfrentarse a situaciones de vida o muerte.

Otras personajes como Allison Blake (Salli Richardson-Whitfield),  Henry Deacon (Joe Morton) o Douglas Fargo (Neil Grayston) completan un reparto lleno de química y humor que hace de esta serie una de las más divertidas y amenas que se pueden encontrar hoy en día. Lo dicho, no esperéis tramas complicadas, pero sí grandes dosis de aventura, humor, drama y algo de romance. Una de las series perfectas para esta sequía de verano. No la dejéis pasar.

viernes, 6 de julio de 2012

Once Upon a Time (Érase una vez)


Recuperando un poco la temática basada en cuentos e historias tradicionales que ya vimos en Grimm, hoy os traigo Once Upon a Time, una serie de drama y fantasía creada por los escritores de Lost y Tron: Legacy, Edward Kitsis y Adam Horowitz, para la cadena ABC. Con una buena recepción por parte de la crítica y de los espectadores, se ha confirmado que la segunda temporada empezará en septiembre de este mismo año. Entremos en materia.

La serie nos propone una historia dividida en dos tramas que se irán mezclando conforme avanza el argumento. Tenemos dos universos paralelos: uno donde todos los cuentos y personajes de estos (Bella, Bestia, el Príncipe Encantador, Caperucita, Blanca Nieves, el Cazador, el Sombrerero Loco, Pepito Grillo…) conviven en un cuento común donde todas las historias de nuestra infancia se entremezclan y crean un todo; el otro es nuestro mundo, real,sin fantasía, magia o cualquier tipo de ser sobrenatural.

La protagonista absoluta de la historia es Emma Swan (Jennifer Morrison), quien tendrá que abandonar su vida cotidiana cuando Henry (Jared Gilmore), su hijo dado en adopción años atrás, viene a buscarla con una extraña petición: que salve a su ciudad de una maldición.Durante el viaje, Henry le enseñará a su madre un libro de cuentos que cree que es la historia real de todos los habitantes de su ciudad. Además, le explicará que ella es la hija de Blanca Nieves y el Príncipe Encantador. La llegada de Emma a Storybrooke tendrá repercusiones inmediatas y algunos de los habitantes empezarán a tener visiones de otras vidas; el tiempo,congelado desde que empezó la maldición, volverá a correr en la ciudad.

Obviamente, aunque la protagonista no cree en nada de lo que Henry le cuenta, los espectadores sabrán desde un primer momento que todo es cierto, y harán las delicias con la serie de flashbacks mostrándonos las recuerdos de las vidas anteriores de los habitantes de Storybrooke. A lo largo de los 22 capítulos de la primera temporada, iremos viendo como La Reina Malvada/Alcaldesa de Storybrooke Regina Mills (Lana Parrilla), madre adoptiva de Henry, desarrolla su cruzada personal en forma de vendetta contra Blanca Nieves/Mary Margaret (Ginnifer Goodwin), tanto sus inicios en el mundo de fantasía como sus repercusiones en el nuestro. Es una lástima que el villano principal (al menos de esta temporada) se quede corto por falta de carisma y fuerza. En cambio otro de los personajes, Rumplestiltskin/Mr. Gold, increíblemente y doblemente interpretado por el genial Robert Carlyle, consigue ensalzar la esencia de la historia e incluso robar protagonismo a sus compañeros de trama, convirtiéndose por derecho propio en el conductor central de la serie.

Quizás le falte un poco de ambición a los escritores, las ideas de trasfondo son buenas, un poco parcas de gancho, pero aun así la historia y sus sub tramas cumplen con lo esperado:todos los habitantes tienen algún secreto y nada es lo que parece en un primer momento. Buenos efectos especiales, alguna que otra batalla que debería haberse rodado con dobles ya que muchos de los actores no dan la talla con un mandoble en mano, mucho romance, drama, acción… En general, lo que se espera hoy en día de este tipo de historias. Convence, pero a muchos se os quedará algo corta e incluso demasiado juvenil. A pesar de todo, como digo,disfrutaréis de una serie, amena, entretenida y llena de sorpresas. Además, ¿qué hay mejor que recordar los personajes que marcaron nuestra infancia?

martes, 19 de junio de 2012

Homeland (ciclo espías III)


Homeland es una serie que hereda para su trama el trágico evento del 11-S, el atentado a las torres gemelas de Nueva York, y hace de este suceso el tema central de su historia. Carrie Mathison, interpretada por Claire Danes, es una agente de la CIA con un tormentoso pasado a causa de dicho atentado. Durante una investigación en Iraq recibe un “chivatazo”: un soldado estadounidense prisionero de guerra será puesto en libertad, pero en realidad es un agente convertido a la causa de Al-Qaeda.

Al poco de recibir esta notica, su jefe y Director del Centro de Contraterrorismo de la CIA David Estes (David Harewood), le asigna el caso del sargento de la Marina Nicholas Brody (Damian Lewis), soldado desaparecido en acción en 2003 y rescatado 8 años después durante un asalto por parte de las fuerzas especiales a los cuarteles de Abu Nazir, supuesto líder de Al-Qaeda. A partir de este momento viviremos dos historias paralelas que irán mezclándose hasta llegar al inevitable final. Por un lado la obsesión de Carrie por Brody, del cual sospecha que es el soldado convertido a la causa de Abu Nazir, junto a su enfermedad mental, hará que la coprotagonista se enfrasque en una espiral de autodestrucción y frustración de la que ni su propio mentor, Saul Berenson (una interpretación genial por parte de Mandy Patinkin), parece conseguir sacarla. Por otro lado, la dura vuelta a casa del Sargento Nicholas Brody, que se verá marcada por la nueva vida de su mujer, Jessica (Morena Baccarin) con su mejor amigo, y la dificultad de volver a estrechar lazos con sus hijos, a los que no ve desde hace ocho años.

Hay que decir que la historia engancha. Sin duda, ver como los guionistas juegan con el espectador a la hora de esclarecer (o no) si Brody es realmente un terrorista resulta de lo más cautivador, aunque a partir de la segunda mitad de la temporada quede todo demasiado claro. Quizás podrían haber alargado un poco más esa parte de la trama. Por otra parte, la caída de la protagonista en desgracia quizás es lo que más humaniza esta serie, ya que le da un punto de realismo que se aleja de otras series de este género. Nada de súper espías con habilidades más allá de lo humanamente posible: aquí tenemos personajes con los que empatizaremos y a los que llegaremos a admirar y aborrecer por partes iguales. Sin duda lo mejor de la historia.

Obviando el final, que se ve venir y, bajo mi punto de vista, es demasiado blando, “ñoño” y cobarde, la primera temporada deja con ganas de más, aunque a veces se haga un poco larga. Sin duda es una de las grandes de la pasada temporada (dentro de este género), así que esperaré con ganas los nuevos capítulos que comenzarán en otoño de este mismo año. Lo dicho, si te gustan los espías, no decepcionará, y si además te gustan las historias con una base de realismo histórico, esta serie sin duda se convertirá en una de tus favoritas.



jueves, 24 de mayo de 2012

Missing 2012 (ciclo espías II)



Seguimos el ciclo de espías para meternos con una serie que continúa la temática de agentes de la CIA, aunque en este caso se aleja un poco de los cánones de este genero, ya que la protagonista será madre de familia retirada del servicio. La serie está producida y protagonizada por Ashley Judd y coprotagonizada por el incombustible actor de las mil caras Sean Bean, el neozelandés Cliff Curtis y Keith Carradine, a quien hemos visto ya en muchas ocasiones en infinidad de series.

La premisa de la historia nos pone en la piel de Rebbeca “Becca” Winston (Ashley Judd), ex agente de la CIA, al igual que su marido Paul (Sean Bean), que tras el fatídico secuestro de su hijo Michael en Roma durante una beca de estudios, no duda en dejar su vida en la floristería para ir a buscar a su hijo. A través de varios flashback, se nos pondrá también en situación de su trágico pasado: la muerte de Paul en un atentado frente a los ojos de su hijo. Durante sus peripecias tras la pista de Michael, Becca irá recorriendo distintos parajes europeos. Se enfrentrá a una misteriosa organización, siendo ayudada y perseguida a partes iguales por la Interpol y la CIA, y descubriendo por el camino que no todo es lo que parece y que aquellos en quien creía confiar quizás no sean quienes ella piensa.

Cabe destacar  el abanico de interpretaciones de la actriz, que pasa de la frialdad típica de una espía bien entrenada, a la desesperación y frustración cuando ve como su hijo se le escapa de las manos. Buenos combates cuerpo a cuerpo, persecuciones a pie y en coche, preciosas ciudades europeas como escenario para tanta acción, una trama que aunque no resulta complicada cumple con su propósito, y porqué no decirlo, Sean Bean, que siempre es un aliciente disfrutar de su buen hacer. El mayor punto negativo, la serie ha sido cancelada. Se completó la primera temporada que consta de diez episodios, y la historia quedó cerrada, aunque con un cliffhanger final (no sé si por la posibilidad de recuperarla más adelante) que nos deja con ganas de más. Otro punto negativo es el romance que vive el hijo con otra prisionera de la organización: sosos, los dos, y se ve venir tan a la legua que llega a aburrir.

Quizás no sea la mejor serie de este género, ya que con referentes de tanta calidad como Covert Affairs, Homeland o incluso Nikita (sí, sé que algunos me odiaréis por esta última referencia), se queda corta en cuanto a trama, pero al final consigue lo que pretende: entretener con grandes dosis de acción y un argumento asequible. Si os gusta el género, primero echadle un ojo a las otras opciones, pero no la olvidéis. Perfecta para este verano y la escasez que nos tocará pasar hasta que vuelvan a comenzar las series a finales de año.

domingo, 20 de mayo de 2012

Life’s Too Short


Serie de humor puramente inglés, de la factoría de Ricky Gervais y Stephen Merchant (The Office, Extras), sobre una idea del que será la estrella/protagonista de la serie: Warwick Davis (Willow). La serie es una coproducción de la BBC y HBO (quien tiene los derechos para su emisión en Estados Unidos, donde se estrenó en febrero de este año).

Así, nos cuentan en clave de “mockumentary” (falso documental) la vida de este actor venido a menos que ha montado una agencia para actores enanos. El personaje de Davis es mezquino y avaricioso, pero siempre tiene una sonrisa en la boca, lo que consigue acercar al espectador y que sienta cierta compasión ante la acumulación de desgracias que le ocurren en cada episodio. Se encuentra prácticamente sin trabajo, y en mitad del divorcio de su esposa, pero aún se cree una gran estrella de Hollywood, viviendo de los réditos del pasado, como Willow, el ewok del Retorno del Jedi, o el profesor Flitwick de Harry Potter. La realidad es que el gran público en general lo ha olvidado o ni siquiera lo reconoce, lo que no deja de resultar gracioso en las diferentes situaciones que se crean.



En cuanto al reparto, Warwick Davis copa toda la acción de la serie, pero cabe destacar los personajes que tiene alrededor: como Cheryl, su secretaria, su contable, o la exmujer Sue y su abogado, Ian, que aportan el grado perfecto de humor a esta comedia de situación, grabada cámara en mano. También resultan interesantes la cantidad de cameos que hay en cada uno de los episodios, todos ellos haciendo de sí mismos (teóricamente): desde Johnny Depp hasta Sting, pasando por Helena Bonham Carter, Steve Carell o Liam Neeson. Mención aparte merecen los guionistas y directores de la serie, Ricky Gervais y Stephen Merchant, quienes aparecen en todos los capítulos y que tienen la misma actitud mezquina que Davis… pero que sí gozan de fama y dinero.

Se podría tratar perfectamente de una versión inglesa de “¿Qué fue de Jorge Sanz?”, mostrando una imagen falsa de una gran estrella, en este caso el pequeño actor de Gran Bretaña, y que consigue reírse de sí mismo, haciendo partícipe al público de esta mofa. Cuenta con una sola temporada de 7 episodios de menos de media hora. Si te gusta el humor británico, ácido e incongruente, es perfecta para devorarla cualquier tarde de domingo. Tiene momentos muy conseguidos, como la boda friki, la fiesta del apartamento de Davis o los “ensayos” con Johnny Depp. En general, una serie muy recomendable.







viernes, 4 de mayo de 2012

Covert Affairs (ciclo espías I)



Con dos temporadas emitidas y una tercera en camino, Covert Affairs es un drama de acción de espías un tanto atípico protagonizado por Piper Perabo (El Truco Final, El Bar Coyote), que nos pone en la piel de la agente de la CIA Anne “Annie” Walker. A diferencia de otras series de espías, Covert Affairs es una serie de personajes que relega a un segundo plano los momentos de acción. Veamos que nos ofrece.

En los primeros compases de la serie, vemos como a Annie, una agente de la CIA en prácticas experta en varios idiomas, se le encomienda su primera misión como agente de campo de la Division de Protección Domestica de la agencia. Su enlace con el cuartel general será August “Auggie” Anderson, interpretado por Christopher Gorham (Betty, Harper’s Island), oficial de operaciones especiales que quedó ciego durante una misión en Iraq. La relación que estos dos personajes irán cultivando es una de las claves de esta serie. Otro de los vínculos importantes es el que tiene la protagonista con su hermana Danielle, Anne Dudek (Mad Men, House), a la que ocultará su verdadera ocupación y tendrá que vivir una doble vida como responsable del departamento de adquisiciones del museo Smithsonian. Otros personajes importantes de la serie como Joan y Arthur Campbell (Kari Matchett y Peter Gallagher), subdirectora y director del departamento, o Jai Wilcox (Sendhil Ramamurthy), otro agente del DPD, son la contrapartida más seria en este elenco de personajes. Hay que destacar que la interpretación por parte de los actores principales es realmente fantástica. Todos los personajes son lo suficientemente interesantes y así se va viendo a lo largo de la serie conforme las personalidades e intereses de cada uno se van desvelando. Realmente genial.

Como ya he dicho, es una serie en la que se relega a un segundo plano la acción. La trama de la serie es una excusa para ver cómo se desarrollan las relaciones, así que no esperéis acción continua, que sí la tiene, ni momentos estelares con grandes explosiones y persecuciones, que también hay pero escasean un poco. Principalmente veremos como Annie hace gala de sus facultades para llevar misiones de campo como espía, encontrarse con contactos, recoger paquetes, hackear ordenadores, infiltrarse en complejos protegidos con seguridad puntera. Lo que viene siendo hacer de espía, pero siempre con mucha clase y elegancia, tal es así que veremos como los estilistas de la serie siempre vestirán a la protagonista perfectamente para cada situación, ropa de infiltración, o un vestido largo de fiesta acompañado de unos Louboutin de infarto. Lo dicho, clase y elegancia.

Personalmente es una serie que me ha enganchado mucho, y aunque no tiene una trama central tan potente como otras series del estilo (Homeland, Missing), el encanto que transpiran los personajes engancha y te deja con ganas de más. Quizás no sea muy conocida aquí en España, pero sin duda alguna tenéis que darle una oportunidad.


martes, 17 de abril de 2012

The River


Serie de terror sobrenatural creada por Oren Peli y Michael R. Perry, más conocidos por ser los directores y escritores de la tan laureada película Paranormal Activity. Emitida por la ABC, y con solo una temporada de ocho capítulos, parece que, a pesar de tener potencial, nos quedaremos con las ganas de más, ya que de momento todo indica a la cancelación de la misma. Quizás después de leer esto no os den ganas de verla, aun así, veamos que nos ofrece.

La serie tiene un estilo un tanto atípico, ya que está rodada en formato documental. ¿Qué quiere decir esto? Siguiendo la estela de otras cintas de terror como El Proyecto de la Bruja Blair o la ya nombrada Paranormal Activity, gran parte de la historia se ve narrada a través de los ojos de un cámara de documentales que, aparato en mano, va siguiendo a los protagonistas a través de un viaje surrealista por el Amazonas. La historia nos cuenta cómo Lincoln (Joe Anderson) y su madre Tess (Leslie Hope), acompañados por un equipo de expedición, viajan a una zona del Amazonas conocida como La Boiuna tras la pista del Doctor Emmet Cole (Bruce Greenwood), padre y marido de los susodichos. Desaparecido seis meses antes y dado por muerto, tras localizar una señal de la baliza emergencia, su familia se lanza en una aventura en la que lo sobrenatural, la magia y los mitos de la zona, se convertirán en realidad. Como trasfondo a esta historia iremos viendo cómo cada persona a bordo del Magus (el barco con el que recorren el Amazonas), tienen sus propias motivaciones para involucrarse en este terrorífico viaje cuya recompensa (no desvelada por el momento) será el descubrimiento de la Fuente. Poco se sabe de este lugar místico que se comenta desde el capítulo uno de la serie (y quizás nunca lleguemos a saberlo).

Los protagonistas se enfrentarán a espíritus vengativos, tribus perdidas, demonios protectores y demás parafernalia paranormal que acompañan a este tipo de producciones. Escenas como la del árbol con cientos de muñecas colgando (realmente espeluznante), el demonio del viento, o el capítulo en el que vagan ciegos por la jungla, demuestran que las ideas tras el guion son francamente buenas y efectistas. Lástima que el resultado final se quede corto y la serie no sea más que una secuencia de sustos y momentos surrealistas que aunque impactan, se hacen insuficientes y no consiguen un efecto de conjunto.

No tengo mucho más que añadir ya que como he dicho, la serie solo lleva una temporada y no parece que vaya a haber conclusión alguna. De todas maneras, me ha resultado curioso tanto el tipo de historia como el formato en el que esta rodado, poco frecuentes en el tipo de series que se hacen hoy en día. Si te gustan las historias de terror fantásticas, es probable que te encante, aunque como digo, le falta garra para terminar de ser un referente entre las otras grandes del género como puede ser American Horror Story. Solo podemos esperar a que se renueve por una segunda temporada y los creadores se pongan las pilas, sino caerá en el olvido como tantas otras series que se quedaron en medias tintas.