Ahora que acaba el año, echamos la vista atrás y nos despedimos de alguna que otra serie. Ya que en el blog no hay ningún post sobre ella, voy a comentaros un poco sobre Dexter. Basada en los libros de Jeff Lindsay, esta serie del canal Showtime nos ha acompañado desde 2006 hasta 2013, llegando a tener en EEUU 2,75 millones de espectadores en la octava temporada, ya que los fieles de Dexter como yo, son fieles incondicionales de verdad.
Dexter no es una serie muy gore, así que los estómagos sensibles podrán verla sin necesidad de taparse los ojos cada cinco minutos. Además, no es posible resistirse a la intriga que deja cada capítulo al ofrecer pistas sobre quién es el posible asesino en serie o al mostrar a alguien que ha descubierto quién es realmente Dexter Morgan.
Dexter Morgan (Michael C. Hall, Globo de Oro a mejor actor en una serie dramática en 2010) es un asesino en serie que sigue los impulsos de su oscuro pasajero. Al mismo tiempo, es forense especialista en manchas de sangre de la Policía de Miami y, junto al resto de sus compañeros (Batista, Quinn, LaGuerta, Masuka…), resuelve una serie de crímenes que varían según la temporada. Cada temporada tiene como leitmotiv un asesino en serie, empezando toda la historia con el “asesino del camión de hielo” y acabando con el “neurocirujano”.
El peso de Dexter en la serie es indiscutible, pero hay que tener en cuenta una lista de pilares muy importantes que hacen que su actitud ante la vida cambie radicalmente desde el capítulo 1 hasta el 96.El primer pilar es su padre Harry (James Remar), el que le enseña un código ético de conducta para que su oscuro pasajero sea aprovechado para el bien de la sociedad. Aunque ha fallecido, Harry está muy presente en los pensamientos de Dexter, ya que le aconseja continuamente para que haga lo que dice el código que le enseñó de niño.
Su segundo pilar es Debra Morgan (Jennifer Carpenter, que te enseñará a usar la palabra “fuck” en cualquier situación), la incansable hermana de Dexter. Suele haber una historia paralela que trata la vida y las relaciones de Debra, pero siempre con Dexter como el centro de todos sus actos, ya sea por su parentesco familiar o como consecuencia de los asesinatos que él comete.
Por último, y no menos importante, destaco a todas las mujeres que han aportado algo en la vida de Dexter. Ya sea su mujer y madre de su hijo Rita (Julie Benz) o su última relación Hannah McKay (Yvonne Strahovski), el sexo femenino ha cambiado por completo la actitud y fachada de este personaje.
Son muchos los que critican negativamente que la serie haya terminado con un Dexter casi humano, cuando en la primera temporada lo que enganchaba de verdad a la pantalla era su sociopatía. Yo, personalmente, aplaudo por este cambio paulatino, ya que así hemos podido conocer cómo cada suceso en la vida de una persona puede hacer que dé un giro de 180 grados, ya sea para bien o para mal.
En definitiva, Dexter es una serie dividida en capítulos de unos 45 minutos que te bebes sin respirar. Las temporadas centrales pueden hacerse un poco pesadas, es cierto, pero merece la pena “aguantar” y así poder descubrir si al final su oscuro pasajero gana la batalla o no. ¡No dejes que te lo cuenten!
Por Marta de la Torre

