Basada en la serie de novelas del afamado escritor George R.R. Martin Canción de Hielo y Fuego, Juego de Tronos (que coge su título de la primera obra de los libros) supone un nuevo paso de gigante en el mundo de las series de fantasía, comparable al que se dio en su momento con las adaptaciones a cine de El Señor de los Anillos. Con sólo una temporada emitida y la segunda anunciada para principios de abril, Juego de Tronos se ha ganado ya un puesto en lo más alto en la cadena HBO junto a otros abanderados como True Blood, Los Soprano o The Wire, y se corona como reina del género frente a otros competidores como Legend of the Seeker o Merlin.
Hablar de Juego de Tronos es hablar de una de las sagas de fantasía épica más respetada y aclamada de los últimos tiempos. En un género tan saturado y sobre explotado (J. R. R. Tolkien, R. A. Salvatore, Andrzej Sapkowski…) el novelista Martin se desmarca con un estilo propio que no tiene nada que envidiar a los grandes. Por su parte, los creadores de la serie, David Benioff y D. B. Weiss, demuestran que se pueden hacer buenas series de fantasía (con una calidad impecable en todos los detalles) y ser fieles a una historia sin caer en demasiadas licencias.
Muchas referencias, muchos datos, pero vayamos a lo que interesa: la historia.
Nos situamos en los Siete Reinos de Westeros, un continente donde el verano puede durar lustros, pero los inviernos parecen no acabar nunca. Las trifulcas entre las grandes familias que pueblan estas tierras parecen resueltas bajo el reinado de Robert Baratheon. Eddard Stark, gobernante del frío norte y señor de Invernalia, es convocado por el rey para servirle como segundo al mando. Su familia queda separada y parte para cumplir su deber, mientras que su hijo bastardo, Jon Nieve, decide marchar al Muro, un baluarte de hielo que separa las tierras más septentrionales del resto del mundo. Los terrenos más allá de la muralla helada esconden terrores invernales olvidados.
Por otro lado tenemos la casa de los Lannister. La reina Cersei, casada con Robert Baratheon; su mellizo Jaime, guardia real al servicio del rey; Tyrion el enano, el tercer hermano (genialmente interpretado por Peter Dinklage); y Tywin, el padre de los anteriores. Esta familia protagonizará las escenas más sórdidas y crueles de la historia mientras intentan conseguir una posición de más poder en la corte del rey.
Finalmente tenemos a Daenerys y Viserys Targaryen, herederos al trono por parte del anterior rey y los últimos descendientes vivos de la estirpe de los dragones, que parten en un viaje al otro lado del océano, con el que pretenden conseguir suficiente poder como para volver a recuperar su reino aliándose con los temibles dothrakis.
Como podéis ver la novela es compleja, y en este resumen sólo he arañado la superficie de un intrincado cuento fantástico con muchos giros, lleno de momentos fascinantes y crudos que hará las delicias de los fanáticos (y no tanto) de este tipo de historias. Sin duda espectacular en todos los sentidos, con una calidad insuperable tanto en la fiel adaptación de los libros, como en los efectos especiales, la interpretación por parte de los actores, la banda sonora o el espectacular trabajo de vestuario.
No dejéis de verla porque es absolutamente brillante.
Winter is coming…


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