Battlestar Galactica, la serie reimaginada de la homónima de 1978 es sin lugar a dudas otra de mis series favoritas. Considerada ya por muchos un referente en la ciencia ficción, la nueva serie lanzada en 2003 consta de una miniserie inicial de dos capítulos, cuatro temporadas situadas inmediatamente después de la miniserie, y dos películas, una situada entre la tercera y la cuarta temporada y la otra abarcando parte de la historia pero dándonos una perspectiva totalmente opuesta, la de los cylon.
¿Qué son los cylon? Veamos. Nos hayamos en el sistema de las Doce Colonias de Kobol, un lugar remoto en el universo habitado por una avanzada civilización de humanos. Como toda gran cultura han desarrollado un conocimiento sin igual en tecnología. Esto llevo a la construcción de robots intelectualmente avanzados, capaces de pensar como entidades individuales. A estos androides se les llamó cylon. La lógica nos lleva al inevitable final de esta premisa: La Primera Guerra Cylon. Cuarenta años después de esta guerra los cylon vuelve. Mejorados, con un aspecto “humano” y la determinación inquebrantable de acabar con la raza humana. Durante el asalto a las Doce Colonias borran del mapa a prácticamente todos los habitantes del sistema. Sobreviven unos cincuenta mil repartidos entre naves civiles y la Galactica (una vieja nave de combate a punto de ser retirada de servicio).
A partir de aquí comienza una persecución infernal en la que los humanos, cada vez más cansados y con menos recursos, intentaran buscar un nuevo planeta al que llamar hogar. Desgraciadamente para ellos, pero no para nosotros, tendrán que enfrentar mil y una situaciones que les irán mermando poco a poco y nos dejarán ver las facetas más oscuras de los personajes. El Comandate Adama, Apolo, Starbuck, la Presidenta Roslin, el Doctor Baltar, el Coronel Tigh... Estos son unos pocos nombres importantes en una historia que, a pesar de tener un trasfondo de ciencia ficción, lo acaba convirtiendo en una excusa para exponer tramas de toda índole: romance, aventuras, intriga, sexo, política, teología, militar...
Es una serie que se hace muy entretenida (quizás la tercera temporada acaba siendo un poco pesada), con una banda sonora épica y un final legendario que deja un regusto agridulce (y un pequeño guiño para los más avispados). Constantes batallas espaciales, intervenciones sobrenaturales, traiciones, celos, asesinatos, juicios, lloros... Sin duda deberías apuntarla en vuestra lista de pendientes.
Frak!

Gradísima serie, muy recomdable en todos los aspectos. Suscribo el bajón que dá en la tercera temporada en la que tuvimos que armanos de paciencia en algún capitulo que otro, pero repito, MUY RECOMENDABLE.
ResponderEliminarGrán descubrimiento nos hiciste llegar, grazie Freak ;)
Yo, que no soy nada avispada, no sé a qué guiño final te refieres!!!
ResponderEliminarMar